(2019) Impactos sociales y políticos del movimiento por la vivienda liderado por la PAH [SP]

Tuesday 3 December 2019, by Miguel Angel Martinez

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(Capítulo de libro a publicarse próximamente)



¿Qué puede conseguir un movimiento social? Esta es la cuestión que guía el presente capítulo. Pensamos que es una cuestión crucial cuyo conocimiento ha interesado siempre tanto a activistas como a quienes estudian la acción colectiva. De hecho, si la organización de protestas públicas no alcanzase sus objetivos, ¿para qué movilizarse, entonces? ¿No sería más eficaz agruparse en partidos políticos y gobernar, en caso de obtener suficiente respaldo electoral y parlamentario? ¿Dan lugar los movimientos sociales a otros efectos relevantes que no se circunscriben a leyes y políticas públicas? A nuestro juicio, un análisis sistemático de los impactos sociales y políticos producidos por los movimientos sociales parte, ante todo, de una problematización de esas preguntas. Por ejemplo: ¿Cuántos objetivos y en qué grado de satisfacción se han logrado? ¿En qué fase de la movilización se tiene más éxito? ¿Cómo interpretan activistas, oponentes y otros grupos sociales el “éxito” y el “fracaso” de un movimiento social? ¿Qué condiciones contextuales intervienen en la interacción conflictiva entre activistas y oponentes, y cómo se manifiestan en los resultados de la protesta? ¿Pueden o quieren, acaso, los miembros de los movimientos sociales transformarse en partidos políticos con aspiraciones de gobierno? (Bosi et al. 2016, Mayer y Boudreau 2012, Tilly 1999)

El movimiento por la vivienda en España, progresivamente liderado por la PAH desde su fundación en 2009 y alimentado por múltiples grupos surgidos al calor del movimiento 15M, supone una excelente ilustración de esta problemática (Abellán 2015, Casellas y Sala 2017, Martínez 2018, Barranco et al. 2018). Por un lado, se trata de una movilización social predominantemente no institucional y de largo recorrido que ha persistido activa durante más de diez años y, sobre todo, que ha gozado de una constante presencia mediática desde sus inicios. En esa alta visibilidad mediática se han propagado con frecuencia cada logro y, también, muchas de las frustraciones del movimiento: obstrucciones populares a los desahucios, la obtención de alquileres sociales y daciones en pago, recuperación (en forma de ocupación no autorizada por la propiedad) de edificios vacíos, promoción de iniciativas legislativas, etc. Por otro lado, la PAH ha combinado a menudo sus prácticas de desobediencia civil y de manifestaciones en la calle con acciones institucionales de diversa índole. Las últimas incluyen mociones y peticiones municipales, litigios judiciales, solicitudes administrativas, negociaciones en torno a la redacción de legislaciones autonómicas en materia de vivienda, y -no menos significativa aunque ya independiente del movimiento- la integración de activistas pro-vivienda en candidaturas electorales que han obtenido representación en distintas instancias parlamentarias y de gobierno.

En lo que resta de capítulo examinaremos, en primer lugar, las cinco principales demandas de la PAH vigentes durante la mayor parte de su recorrido activista. A continuación evaluamos los logros parciales que se han obtenido, explicando cómo han sido posibles y el alcance de su aplicabilidad. Este análisis se complementa con la identificación de las consecuencias no intencionadas de los procesos contenciosos en los que la PAH ha estado involucrada. Por último, concluimos con una interpretación general de los impactos distinguidos en relación a los contextos que han constreñido el desarrollo de la protesta. Metodológicamente nuestro estudio se apoya en el análisis de un centenar de entrevistas semi-estructuradas realizadas en ocho ciudades (Barcelona, Sabadell, Terrassa, Madrid, A Coruña, Vigo, Cádiz y Málaga), noticias de prensa y documentos generados por fuentes tanto activistas como institucionales.