(2008) É , ou não, possível fazer reabilitação urbana com inclusão social e cultural? sim, mas não é muito frequente nem radical [SP]

Jueves 28 de septiembre de 2006, por Web

Todas las versiones de este artículo: [Español]

MIGUEL MARTÍNEZ LÓPEZ. 2008. É, OU NÃO, POSSÍVEL FAZER REABILITAÇÃO URBANA COM INCLUSÃO SOCIAL E CULTURAL? SIM, MAS NÃO É MUITO FREQUENTE NEM RADICAL. En J. Madureira Pinto, V. Borges Pereira (ors.) DESIGUALDADES, DESREGULAÇÃO E RISCOS NAS SOCIEDADES CONTEMPORÂNEAS (ISBN 978-972-36-0965-3) Porto: Afrontamento-FCT, 239-250.

En mi exposición quiero responder a la pregunta formulada por los organizadores en un doble sentido.

Por un lado, conozco algunas experiencias de rehabilitación urbana que han integrado en sus prácticas algunas acciones sociales dirigidas a conseguir una mayor “inclusión” social de los moradores. Excepto en aquellos casos que conozco de forma directa (la intervención en varios centros históricos españoles y algunos programas URBAN en España y Portugal), no siempre las informaciones provenientes de terceros profundizan lo suficiente a la hora de evaluar esa integración. Tampoco están disponibles estudios que evalúen sistemáticamente y en conjunto numerosos casos de “buenas prácticas”. Lo que sí es constatable, al menos en los casos españoles que mejor conozco y en algunos otros de países europeos, es que predominan más las intervenciones urbanas en áreas deprimidas sin la mencionada integración social que al contrario.

Por otro lado, considero que tal vez sea éste el lugar adecuado para formularse una serie de cuestiones teóricas que nos permitan discriminar en qué medida se ha producido esa conjugación de la práctica urbanística en “áreas degradadas” y de las políticas sociales con poblaciones “excluidas”. A evidenciar esos criterios de evaluación es, por lo tanto, a lo que

voy a dedicar el grueso de mi exposición. Para ello, sugiero, ante todo, poner en entredicho los propios conceptos de “rehabilitación urbana” y de “exclusión / inclusión social y cultural”.

Es decir, reconceptualizarlos a la luz de una perspectiva sociológica crítica y procurando esclarecer las distintas dimensiones reales que comportan. Se comprenderá, en consecuencia, que planteemos un cierto escepticismo ante el alcance de la “transformación social” que generan incluso los procesos donde se observa más preocupación por hacer políticas urbanas integrales. De ahí que nuestro segundo argumento apunte al carácter poco “radical”, en la práctica, de esas experiencias.

Antes de desarrollar esos dos puntos, mencionaré sucintamente el papel de la sociología urbana cuando es llamada para investigar en las realidades urbanas y sociales que son objeto de este tipo de “intervenciones”, aunque tampoco es temerario ni infrecuente verificar su implicación en términos de asesoramiento, evaluación e incluso dirección o participación activa en la gestión de tales procesos.