(1996) Historias sociales, urbanas y mediáticas del casco vello de Vigo [SP]

Miércoles 1ro de octubre de 1997, por Web

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Cuando me he acercado aI estudio concreto deI Casco Vello de Vigo he encontrado disponibles diversas fuentes históricas que van desde las referencias a los avatares de esta zona en obras que estudian la histona urbana de Vigo, hasta diversos documentos comparables como mapas, proyectos de planeamiento urbanístico e informes técnicos municipales. No existen a penas las publicaciones exclusivas sobre el centro histórico, pero las referencias a sus elementos o evolución -tanto en textos académicos, como en documentos de trabajo o en los medios de comünicación local- oscilan entre la delimitación mítica de los orígenes de la, ciudad y la subordinación a segundo plano de las relaciones de fuerzas sociales en cada momento de la historia urbana del barrio.

La historia de Ia idea que se debe pensar, en consecuencia, es aquella que va desde la conceptualización del "centro histórico" como recinto urbano, a la conceptualización de la "rehabilitación urbanística" deI centro histórico con criterios de "conservación histórica", tal como se definirá conflictivamente por los distintos agentes urbanos en distintos momentos. A la desconstrucción del sentido histórico de los dos aspectos anteriores (orígenes míticos y fuerzas sociales), habrá que añadir, pues, la reconstrucción de la historia del planeamiento urbano -proyectado y realizado- en 10 que atañe al Casco Vello.

K.Lynch ha ofrecido una caracterización general sobre las contradicciones del "conservacionismo histórico" y, a la vez, un conjunto de razones alternativas para defenderlo. Su planteamiento del problema puede también introducirnos en nuestra particular inmersión en la historia urbanística y social del Casco Vello.

"El mantenimiento del entorno histórico tuvo, en sus comienzos, motivaciones políticas. En Estados Unidos, este movimiento empezó inmediatamente antes de Ia Guerra Civil, como signo de la ansiedad reciente por impedir al principio y luego por sanar la desastrosa brecha que se abría en la unidad de la nación. Más tarde, el mantenimiento del entorno histórico se conectó, de un modo explícito, a la ’americanización’ del inmigrante extranjero que venía a profanarlo. Posteriormente fueron añadiéndose nuevos motivos: correción en las restauraciones arquitectónicas, investigaciones arqueológicas y, por último, atracción turística según que el disfrute de los lugares históricos se iba convirtiendo en fenómeno generalizado. Hoy en día, este placer se ha tomado en un gusto tan prestablecido que ha dado lugar a que zonas urbanas enteras se hayan preservado y restaurado, de acuerdo- con el estado en que se hallaban en alguna época anterior, y no ya sólo para los turistas, sino para los propios residentes." (Lynch, 1981, p.186)

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