(2014) Ocupar las plazas, liberar los edificios (sobre el movimiento 15M y la okupación) (primer borrador) [SP]

Miércoles 28 de diciembre de 2011, por Miguel Angel Martinez

Todas las versiones de este artículo: [Español]

Martínez López, M., & García, A. (2014). Ocupar las plazas, liberar los edificios [Occupy the squares, liberate the buildings]. An International E-Journal for Critical Geographies. Available at http://www.miguelangelmartinez.net/...


Primer borrador de un artículo en el que exploramos las relaciones de acumulación y de coalición entre el movimiento 15M y el movimiento de okupaciones.


Introducción El 5 de diciembre de 2011 fueron desalojados dos edificios okupados en Madrid: el Hotel Madrid y el Mercado Montamarta. En el primer caso, el más céntrico y emblemático, intervinieron 200 policías en la operación, más de un centenar de residentes fueron obligadas a abandonar el edificio y 30 personas fueron detenidas. Ese mismo día la Puerta del Sol de Madrid volvió a llenarse de miles de manifestantes protestando contra esos desalojos y en pocas horas se okuparon tres nuevos edificios. No serían una de las principales noticias de todos los medios de comunicación de masas si esas acciones no estuvieran vinculadas al movimiento 15M (15 de Mayo). Durante los últimos siete meses este movimiento social ha irrumpido en la política contenciosa española con un repertorio de protesta original y con una evolución sinuosa e impredecible. Inicialmente accedió al debate público gracias a las acampadas en las plazas centrales de decenas de ciudades. Mientras el movimiento de ocupación de plazas continuó extendiéndose a otros países, sobre todo a partir de la movilización internacional convocada el 15 de octubre de 2011, activistas del 15M en varias ciudades comenzaron a okupar edificios. Esta oleada de nuevas okupaciones es inédita en cuanto a sus discursos, su visibilidad y su apoyo social, por lo que suscita varios interrogantes: ¿por qué la okupación de edificios ha llegado a incorporarse en el repertorio de acción del movimiento 15M? ¿qué diferencias y semejanzas se aprecian entre las okupaciones vinculadas al movimiento 15M y el movimiento de okupaciones preexistente? ¿qué consecuencias tiene la convergencia entre ambos movimientos?

En las siguientes secciones expondremos que el movimiento 15M constituye un híbrido entre los movimientos urbanos (Castells 1983, Nicholls 2010) y los movimientos alterglobalizadores (en una acepción amplia en tanto que anti-neoliberales: Calle 2005, Iglesias 2011) que, apoyándose en precedentes históricos particulares y de un efecto de contaminación transnacional (Tarrow 2005), se ha enfrentado a la crisis financiera y a las políticas neoliberales mediante la movilización social de una amplia multitud precaria y con una notable autonomía organizativa. Definiremos, en primer lugar, los principales componentes del movimiento 15M. Mostramos, después, cómo las acampadas y las ocupaciones de espacios públicos emblemáticos en los centros urbanos pasaron de meros repertorios de protesta a modelos de autoorganización social y democracia directa (Graeber 2011, Marcuse 2011). Para explicar el proceso de convergencia virtuosa que han experimentado el “movimiento de ocupaciones” y el “movimiento de okupaciones” de edificios vacíos revisaremos los casos ocurridos en varias ciudades españolas y examinaremos con más detalle el caso específico de Madrid debido a su mayor relevancia tanto en el despegue del 15M como en la catalización de la última serie de okupaciones. El conjunto de nuestra exposición se sustenta en una explicación de lo que denominamos “cadenas de acumulación de intercambios activistas”. Con este concepto pretendemos indicar que la convergencia entre esos dos movimientos sociales se ha producido gracias a la acumulación de cuatro tipos de “intercambios activistas”: a) la participación de simpatizantes y activistas okupas en la génesis del 15M; b) el apoyo infraestructural de los centros sociales okupados al movimiento 15M; c) la integración de distintos grupos surgidos del 15M en edificios ya okupados; d) la iniciación de nuevas okupaciones de edificios por parte de activistas del 15M. Todo este proceso de acumulaciones, intercambios y convergencias, a su vez, se habría desencadenado por mor de condiciones favorables intrínsecas al repertorio de protesta (la homología estructural que subyace entre las ocupaciones de las plazas y las okupaciones de edificios), a la composición social movilizada (la interacción social y comunicacional de una diversa multitud precaria en su configuración identitaria como sujeto político) y a la estructura de oportunidad política (sobre todo, una represión de baja intensidad pero con una alta visibilidad mediática que causó el consiguiente incremento de los agravios percibidos) (McAdam et al. 2001, Meyer 2004).