(2010) Okupaciones en movimiento. Derivas, estrategias, prácticas [SP]

Martes 28 de septiembre de 2010, por Miguel Angel Martinez

Todas las versiones de este artículo: [Español]

Martínez López, M., Lorenzi, E., & Domínguez, M. (2010). Okupaciones en movimiento. Derivas, estrategias y prácticas [Squats in the movement. Drifts, strategies and practices]. Ciempozuelos, Madrid: Tierradenadie ediciones, p.195. Available at http://www.miguelangelmartinez.net/...


Domínguez, Mario; Martínez, Miguel; Lorenzi, Elísabeth. 2010. Okupaciones en movimiento. Derivas, estrategias, prácticas. Madrid: Tierra de Nadie.

Después de unos años de crisis y reflujo del movimiento okupa en Madrid, en la última parte de la década de 2000 la recuperación y catalización de nuevos colectivos han motivado nuestro interés por preguntarnos qué había cambiado, qué novedades se estaban produciendo y qué viejos debates seguían instigando conflictos importantes.

Mario Domínguez actualiza todas las cualidades antagonistas y constructivas, a la vez, que hacen a este movimiento social tan singular y complejo, y, a veces, tan efímero debido al nomadismo obligado al que le someten las autoridades. En el siguiente capítulo mi trabajo se centra en la cuestión de la institucionalización en las okupaciones en tanto que algunas de las experiencias de legalización han suscitado rechazo en otros colectivos de activistas. Por último, Elísabeth Lorenzi en su análisis de los talleres de bicicletas en los centros sociales autogestionados (okupados y no okupados) y de la Masa Crítica ciclista pone de relieve las más recientes actividades e interconexiones con otros movimientos urbanos que se han desarrollado de forma sinérgica con las okupaciones.

La expresión “aperturas políticas” pretende reconocer esas cuestiones más o menos novedosas que han marcado a los centros sociales okupados durante la última década, e incitar a valorar los distintos ángulos políticos e implicaciones que tienen. Partimos de la premisa de que la política es, ante todo, un campo de relaciones de poder entre distintos colectivos sociales. Evidentemente, no atañe exclusivamente a la política institucional, dentro de las reglas y del Estado impuestos por las clases dominantes; pero tampoco consideramos que la expresión de capacidades populares de emancipación pueda analizarse sin referencia a esas instancias institucionales con las que directa o indirectamente se relacionan los movimientos sociales. Tampoco se pueden olvidar las relaciones de poder dentro de los propios movimientos y, en consecuencia, sus potencialidades para socializarse políticamente y reconstruir una cultura política propia radicalmente democrática en su seno y con otros colectivos sociales próximos. Es un largo y arduo debate que aquí sólo pretendemos plantear sucintamente atendiendo a casos y situaciones específicas.