(2006) Teoría del Magma [SP]

Jueves 19 de octubre de 2006, por Web

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Martínez López, M. (2006, October 19). Teoría del Magma. Retrieved from http://www.miguelangelmartinez.net/...


Como observador y activista de movimientos sociales alternativos he comprobado que “el ambiente”, “la escena” o “las redes” de personas involucradas en estos movimientos varían sustancialmente de una ciudad a otra. Tanto para explicar por qué hay más “vitalidad” y “dinamismo” en unas ciudades que en otras, como para pensar estrategias que los promuevan, creo que son necesarios algunos conceptos que se enmarcarían en lo que podríamos denominar una “teoría del magma”.

La idea central de esta teoría sería que la acción colectiva emerge a partir de un magma de diversidad social, mezcla y agitación, a través de las grietas que existen en el orden social o que provocan los mismos protagonistas de ese magma. En segundo lugar, entre las cualidades propias de un magma social estarían los vínculos fuertes y débiles entre individuos y colectivos, las prácticas de autoorganización social, el desarrollo de la creatividad individual y colectiva pero, en particular, convendría destacar también todo un conjunto de fenómenos que podríamos considerar “irracionales” pero que remiten, sobre todo, a contactos azarosos, a acciones sin una finalidad utilitaria inmediata, a la fiesta, el derroche, la sorpresa, la provocación, o la movilización de sentimientos y emociones.

Aunque los teóricos de la acción colectiva han rechazado casi por igual las explicaciones funcionalistas de carácter “normalizador” (la acción colectiva, para ellas, serían irrupciones irracionales de las masas amenazando el orden social) y de carácter “racionalista” (los individuos agregarían sus acciones cuando percibiesen motivaciones y beneficios específicos acordes a los medios empleados), rara vez se han tenido en cuenta contribuciones teóricas periféricas a esas explicaciones (y, en el fondo, radicalmente alejadas de sus simplificaciones). Estoy pensando en el estudio del “potlatch” que arranca con Mauss y que Bataille concibió de forma más generalizada como una “economía del derroche”, también presente en las concepciones acerca de la “ostentación” y la “emulación” formuladas por Veblen y reformuladas por Baudrillard en su crítica a la metafísica de la utilidad marxista, o en la capacidad creativa que le atribuye a los “imaginarios colectivos” Castoriadis, o las características casi mecánicas de la expresión y represión de los placeres y de los delitos que describe Foucault. Los análisis de redes sociales, inaugurados por Moreno y Booth, y continuados por autores como Granovetter, y los estudios sobre la densidad social de los centros urbanos, como los de Jacobs y Whyte, por ejemplo, son igualmente fuentes de inspiración de estas breves notas.